¿Cómo iba a suponer Colón que contaría únicamente con camareros para tripular sus carabelas? Y ¿Cómo conseguirían estos camareros transmitir la cultura renacentista a los indios? ¿Qué impacto arrebatador tendría para el descubridor el famoso "culebrón" de los nativos de Venezuela? ¿Cómo se enfrentarían teología y piratería ante el oro del Siglo de Oro? Camareros andaluces y curas recios, a base de cruz y bandeja, llevarían a las Américas la esencia de lo español.

  

Sinopsis

 

Colón no encuentra a nadie que quiera embarcarse con él a lo desconocido, así que se ve obligado a reclutar por la fuerza a los camareros de las tascas del puerto de Palos. “Tripulación semejante es flagrante humillación para todo un Almirante”, se lamentará. En México le toca lidiar con Moctezuma y más tarde, por el río Orinoco, conocerá también los “culebrones” que representan ya los indios de la futura Venezuela. En uno de sus viajes de vuelta será también abordado y saqueado por el pirata Drake, no sin antes mantener una encendida disputa sobre política y teología. Finalmente, un Colón anciano hace triste balance de la conquista: España no la ha rentabilizado. Machacada por el absolutismo del Estado y el fanatismo católico, ha llevado allí más de lo mismo: es una nación camarera.

  

© 2013 Paloma  Cela